Cuando interrumpes tus sueños y tu creatividad para comenzar a medir o especular acerca de ellos es como cuando interrumpes a un niño que está jugando y divirtiéndose para pedirle que se abrigue o que vaya a comer. No se le puede decir a los sueños cómo deberían ser o sentirse, dejarían de ser creativos. Sigue creando desde el artista, sigue jugando desde el niño, componiendo tu propia melodía y no una que encaje. Al final acabamos desencajando de nosotros mismos para entrar en un molde que no
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