La imaginación me ayuda a recorrer
los caminos más oscuros que quemé,
y no pasaron de largo.
Y esa voz que susurraba fuego y hiel
se perdió entre los escombros del ayer,
que ya quedaron borrados.
Ya se fué la vil tormenta que tapaba el sol,
regalando mil historias de perdón.
BÉSAME, QUE SIENTA TU CALOR,
HÁBLAME, DE VIDA Y DE PASIÓN,
DÉJAME, QUE ME PIERDA ENTRE MIS SUEÑOS.
Lentamente fui llegando a la estación
y cambié nuestro equipaje por valor,
y me guardé tu recuerdo.
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