La desaparición de Ramiro y el crimen
El capítulo inicia con Albertina en Barranquilla, quien se despierta preocupada al darse cuenta de que su esposo, Ramiro, no ha regresado a casa. Sus intentos por contactarlo son infructuosos, lo que aumenta su ansiedad. Simultáneamente, la policía, representada por el Inspector Benítez y el Detective Pérez, investiga un brutal asesinato. La víctima es un hombre cuyo cuerpo fue desmembrado y quemado, y el forense, Miller, señala que el crimen fue particularmente violento y no parece ser obra de pandillas. La única pista que encuentran es un puñal.
Los sospechosos y la conexión con el taller
A lo largo del día, Albertina sigue intentando contactar a Ramiro mientras trabaja en un call center, aunque su amiga Claudia intenta convencerla de que su esposo podría estar en una fiesta. El texto presenta a los hombres del barrio (Nico, Peque y Cabeza de Tacho) y al dueño del taller "La Esquina del Motor", Raúl, quienes discuten sobre un partido de fútbol que perdieron. Se insinúa que Raúl está involucrado en negocios turbios, como el narcotráfico, y se menciona a un personaje llamado "El Cuky". La policía, siguiendo su investigación, se dirige al taller de Raúl en busca de respuestas.
La revelación del "Parcero Rodríguez"
El capítulo concluye con la introducción del personaje que le da nombre: El Parcero Rodríguez. Se presenta como un hombre de negocios, jefe de un casino y una figura de autoridad que exige respeto. Sin embargo, su personalidad cambia drásticamente cuando su nieta, Martina (la hija de Albertina), lo llama "abuelo". Esta revelación final crea un contraste con su actitud de jefe serio y muestra un lado tierno e inesperado del personaje. Albertina y su hija regresan a casa sin noticias de Ramiro, dejando abierta la incógnita sobre su destino y la conexión del crimen con los personajes y lugares que la policía está investigando.
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