A veces pienso la cantidad de horas que empleamos a lo largo de nuestra vida para el amor! Cuántas horas antaño pasadas al teléfono o escribiendo, ante al armario eligiendo prendas, frente al espejo.... Cuántas horas para corroborar algo que sentimos dentro, pero que el miedo, muchas veces, nos oculta bajo un velo de dudas y de sinrazones, propias y ajenas! Cuántas conversaciones para ratificar algo tan claro como una emoción singular e irreemplazable! Argumentos, dudas, razones, circunstancias
All rights reserved