Los proyectos y la vida tienen muchas similitudes, y así como a veces estamos en el mood perfecto, con la inspiración a tope y con ganas de comernos el mundo, otros días podemos sentir que nada fluye, nada sale, todo parece inmóvil. “Tener estos picos es perfectamente normal”, una frase que repito mentalmente para no sentir que nuevamente estoy fracasando, aunque en el fondo no me convencen estas palabras. La mente se puede engañar por ratos pero no por siempre, y cuando esto sucede salen las inseguridades a la superficie, desde las más tontas hasta las que ni siquiera sabemos que nos acompañan. Aunque me cuesta todavía aceptar que es así, el truco está en confiar en que los bloqueos pasarán porque nada es permanente y lo único que sabemos es que todo puede cambiar en cuestión de segundos.
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