Hoy ha desmontado la radio. No me importa porque no funcionaba, pero me fastidia esa manía de abrirle las tripas a todo electrodoméstico que se cruza en su camino. La semana pasada fue la tostadora y la otra de más allá, el microondas. Un día de estos le meterá mano a la nevera o al lavavajillas y entonces sí que me va a doler, porque sin tostadora puedo vivir, pero sin lavavajillas… Y lo peor de todo es que no puedo enfadarme con él. No desde que me dijo que había sido don Ramiro, el encargado,
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