Blas es el verdadero protagonista de este libro, y aunque ya no está conmigo, su compañía, su alegría, sus ladridos y hasta el tacto de su desaliñado pelo, sigue flotando a mi alrededor. A veces me parece verlo de reojo tumbado en el porche, bebiendo… vigilante siempre desde ese otro lado. Caminando con sutiles pasos por el único lugar donde fue feliz...
All rights reserved