PRIMER LIBRO
«Te he vuelto a ver, tan débil, tan inocente. No entiendo como pudiste escapar de mis brazos, de nuestra vida juntos, de mi familia.
Es extraño no haberte encontrado antes, cuando siempre repetías que este era el lugar de tus sueños, donde querías tener a mis bebés, y criar una gran familia.
Te daré una posibilidad de supervivencia, mejor dicho, una semana. Tienes 168 Horas para hacer lo que quieras, ve y huye, por que pronto nos volveremos a ver, en donde quieras.
Tú amado novio.»
Terminé de leer la carta e inmediatamente una lágrima impactó en mi mejilla.
No, no le daría el gusto de llorar por él.
Ahora era mi turno de comenzar a vivir, de ser libre por primera vez.
¿Que harías si tienes solo 168 horas de vida?
Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0