Le tocó la lotería y se decidió a cumplir el sueño de su vida, el que comparten la mitad de los españoles que trabajan por cuenta ajena. No le bastaba despedirse, así que se dirigió al despacho de su jefe, y dijo “Me voy para no volver, ahí te quedas, ‘adiós cabr0n!”.
Un tiempo después recibió una citación judicial, y es que su jefe le había denunciado por injurias, humillación pública y abandono del puesto de trabajo, ya que no había terminado la jornada laboral. La pasada semana se celebró el
All rights reserved