Search
public copyright
inscriptions
826 results found for tag:"zen".
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
El tema surge del rechazo, de la saturación de imposiciones de la vida corriente. De no poder aceptar más un “tengo que”, más urgencias, más cargas. Del anhelo de lo simple y del silencio. De conectar con lo profundo en mi ser, con aquello que no se ve perturbado por lo externo. De volver a ser yo. Vaciarse, no pensar, fluir. Potenciar  sólo la intuición. Renunciar a elegir un mensaje que pintar; salir sin punto de partida. Renunciar también a las expectativas sobre el punto de llegada. Que la composición, el color, el resultado no sean una meta. Forzarse a rasgar y a romper la hoja. El vehículo: el gesto simple, repetitivo. Sin embargo, qué difícil ha resultado la renuncia. Y sólo cuando se acepta, se superan los propios límites, y aparece lo directo, lo honesto, lo íntimo: la forma de mi respiración en cada gesto. Cuando trazo, me pinto a mí. Mi propio pulso vital es el que me aporta el equilibrio. La obra soy yo, no el papel. Yo, serena y llena de luz, tras resolver la paradoja aparente que es llegar al vacío perfecto llenando un papel.
All rights reserved
2212012766234
Om canta socca.
12/01/2022
Om canta socca es un mantra creado por el Maestro Shi Heng Yang. Aporta al cantante vigor y una gran sensación de bienestar.
All rights reserved
Valerie Gaillard nos invita a encontrarnos con el conocimiento a través de sesiones de Zen Shiatsu, Masaje Tradicional Tailandés y Jahara. Percibir. Sentir. Revivirlo luego pregunta a pregunta, paisaje a paisaje, anécdota a anécdota. Aprehender con ella, de ella, y comprenderlo. Reconectándonos con nosotros mismos en un contexto de modernidad occidental que nos divide y aísla. Las reflexiones de Valerie sobre el por qué y el cómo de estas terapias nos ofrecen su consciencia para vivir lo cotidiano. A modo de urgencia, tanto para quién lo comunica como para quién la escucha.
All rights reserved
0909284601043
The Peaceful Guy
09/28/2009
Public date: 2009-09-30 - Debodinance, Yves Alain: Author (Main), Composer (Main)
Creative Commons Attribution Share Alike 3.0
0909284601029
What Can We Do
09/28/2009
Public date: 2009-09-30 - Debodinance, Yves Alain: Author (Main), Composer (Main)
Creative Commons Attribution Share Alike 3.0
0909104406551
Let us stop being stupid
09/10/2009
Public date: 2009-09-09 - Lancelin jerome: Composer (Main)
Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0
0909034358135
Monsoon
09/03/2009
Public date: 2006-03-16 - VONTHRON Eric: Composer (Main)
Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5
0909034358128
Anjuna Market
09/03/2009
Public date: 2006-03-16 - VONTHRON Eric: Composer (Main)
Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5
0909034358111
Dreams
09/03/2009
Public date: 2006-03-16 - VONTHRON Eric: Composer (Main)
Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5
0909034358104
Antidote
09/03/2009
Public date: 2006-03-16 - VONTHRON Eric: Composer (Main)
Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 2.5
First | Previous | Page 13 of 42 | Next | Last
write to us if you want to leave us a message
© 2026 Safe Creative