Cuaderno de Bitácora: 25 de marzo de 1520. Hoy hemos zarpado con rumbo desconocido siguiendo los delirios del capitán. El Hombre Tuerto feneció al alba tras entregarle un viejo pergamino.
Cuando perdemos, siempre lamentamos no haber dado marcha atrás o no haber hecho las cosas mejor. Es una tara muy arraigada en nuestro ADN, la historia está repleta de arrepentimientos tardíos.