La llegada del otoño siempre trae a los bosques y a la naturaleza unos colores maravillosos, una gama de tonalidades muy peculiar y característica de esta época que hace que cada paisaje sea digno de querer pintar. Este paisaje representa un río rodeado de bellos y frondosos árboles, cargados de hojas de tonos cálidos y, de fondo, una arboleda de abetos y lejanas montañas.
La obra se ha realizado íntegramente por inspiración y creación propia.
All rights reserved