Este es el descarnado retrato psicológico del que sería bautizado como el Redentor. A través de flashback e historias entrecruzadas nos iremos adentrando en la psique de este intrigante y oscuro personaje. Niño querido, nunca tuvo carencias afectivas, periodista, melómano y músico activo en su juventud, siempre destacó por ser una persona cordial, tranquila, «normal…» Siendo un chico reflexivo, inteligente y abierto, su vida giraba en torno a sus amigos, su música, sus estudios… Todo iba sobre ruedas. Sin embargo, su existencia dará un inesperado y drástico giro cuando «aquellos» que tras las sombras de su psique se ocultan salen a la luz sellando su destino con las «huellas sanguinolentas». A partir de entonces tendrá que lidiar con los que le «guían» y, a su vez, procurar seguir con su vida como si nada pasara. ¿Qué oscuro secreto guarda celosamente en su interior? Carismáticos y pintorescos personajes se cruzarán en su camino. Estos le inspirarán. Como, Jimmy, un sintecho de lo más excéntrico que, a través de su surrealista verborrea y desbarres, expandirá sus fronteras mentales ampliando sus horizontes. Una ambivalente mezcla de dudas, determinación, delirios, lucidez, miedo, angustia, empoderamiento…, se mezclarán en una confusa amalgama arrojándole a un negro abismo de incertidumbre y ambigüedad. Las relaciones con sus amigos, allegados y, en última instancia, con aquellos que serán «redimidos» se volverán cada vez más complejas y retorcidas. Su «misión» le atenaza y, a la vez, le libera... Al igual que un perro de presa, tras los pasos del redentor irá un sagaz y metódico inspector de policía. Junto a su fiel escudero, «el eterno segundón», seguirá la pista de aquel que tantas noches le hizo permanecer en vela y en vilo aguardando, siempre al acecho. Su meta: atrapar a cualquier precio al asesino de Ulters.
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