Edward, Edward...
Cuando menos lo esperaba, apareciste tú para cambiar mi suerte.
Su vida era casi perfecta, con un ídolo a quien seguir con libros y cafés que la acompañan cada mañana, cada tarde y cada noche.
Su vida es imperfecta; ya no tiene a nadie, hasta su propio reflejo la abandonó.
Todo cambia cuando el mundo se entera de que un icono se acababa de marchar hacia otra parte. Y mas destrozado está el mundo, cuando se enteran que aquel chico que simulaba ser perfecto, que tenia diferentes chicas cada noche, que actuaba de lo mejor, se suicida por problemas familiares, laborales y sentimentales.
Rachel intenta escribir en cartas lo que siente por la pérdida de Edward, un famoso quien pudo sostener media parte de su vida.
{Historia corta dividida en 4 partes. Narrada en cartas.}
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