Y nos leímos la vida juntos, desnudos, piel a piel, solo cubiertos por el manto de piedad que la noche, la única noche, nos regaló.Te tejí, mientras te amaba, caricias prohibidas en la piel, y mis manos temblaban ante el espectáculo delicioso de tu cuerpo en reposo.De a sorbitos fui embriagándome el alma, esa noche, esa única, con la humedad que brotaba cual fuente, de tu interior. Como deseaba llenarme de vos!!!!
Y el silencio se hizo arrullo, y el arrullo suspiro, y nos invadió el murmullo cor
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