Para ella, haberse enterado de su enfermedad fue como si le clavaran cien puñales en la espalda, fue como si tuviese que caminar en brasa ardiente, como si la obligaran a dormir en una cama de clavos... Como si estuviera cayendo en el abismo esperando encontrarse con una muerte segura.
Para él, su entorno es completamente vacío. Está cansado de todo y de todos. Ya se aburrió, quiere algo nuevo, algo innovador. Quiere aventurarse, correr peligros, ver cosas inéditas, visitar lugares que nunca creyó poder hacerlo... Quiere vivir su vida como debe ser.
Ella quiere conocer el mundo.
Él también.
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