Estaba caminando, caminaba pero no avanzaba, y yo deseaba con el alma, progresar.
Dicen por ahí que ayudar a los demás hace que te sientas muy bien, es una adicción el sentimiento que te da, hasta el punto de volverte egoísta porque te hace querer más de lo que sientes al ayudar; ¿lo crees?
Les voy a contar... Lo descubrí cuando yo tenía 15 años; cuando el sabor de la monotonía en mi boca ya se sentía por cada palabra y cada idea que expresaba; fué entonces cuando decidí dar vuelta al asunto
All rights reserved