Cuando leas este libro, me encantaría saber cómo lo describirías. Yo lo he escrito, lo he releído mil veces —exagerando— y aún no sé cómo definirlo o qué contarte sin que quieras matarme por habértelo destripado. Me obligo a hacerlo porque todo libro necesita una sinopsis y porque entiendo que no querrías gastarte un duro sin saber con qué vas a encontrarte.
«Mis pensamientos, por tu silencio» podría considerarse un libro de prosa poética o un diario, o una novela romántica, o filosófica, o incluso, en ciertas partes, un ensayo, o…
El protagonista nos sumerge en su vida a través de sus pensamientos. Tal y como él dice, escribe porque es lo más parecido a entenderse. Nos cuenta a través de esa afición suya por las rimas lo que ocurre, lo que cree, lo que recuerda, lo que siente y lo mucho que padece, sobre todo, al principio. Nos muestra la pérdida del amor desde su perspectiva, con el dolor que conlleva, con todos esos considerados horrendos sentimientos, y cómo todo puede cambiar.
Quizás también pueda considerarse un libro de autoayuda. Al protagonista le ayudó escribirlo, de eso no hay duda.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0