Ella, una prostituta más del montón. Su madre enferma, era lo único que podía hacer. Él, un multimillonario empresario. La fama lo rodea, mucha gente lo mira, pero siempre hay dos caras de la moneda, una buena y otra mala.
Sus caminos se cruzarán por el trabajo de ella. Por las ansias de él. Los rasguños son sólo una pequeña parte del mundo donde se metió la pobre mujer, donde no tuvo que dejar sus marcas, dando a saber que es la otra de la historia.
Pero, si doy todos los detalles ¿Dónde queda la pasión? El calor que los dos se darán, quedará de menos esas cosas, porque la moneda no siempre cae del lado bueno, el destino se selló cuando ellos se tocaron. El destino de ella ya está marcado, pero comencemos en la noche donde cautivó a ese hombre, no el del principio. Otro más, otro que sólo causará dolor. Todo comienza cuando ella está haciendo su trabajo...
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