Acabamos de terminar nuestro bizcocho y vaya…, nos damos cuenta que nos ha quedado demasiado hecho y parece seco, ¿y ahora qué hacemos?, seguramente ya no resulte tan delicioso a la hora de comerlo. No os alarméis, todavía hay una posible solución para intentar arreglar nuestro postre.
Recién sacado el horno, y puesto que nuestro bizcocho todavía está caliente, los enrollaremos en un trapo húmedo para que se humidifique y, si con esto no es suficiente, lo abriremos por la mitad y le añadiremos
Creative Commons Attribution Non-commercial No Derivatives 3.0