He sentido, como atizaba mi mente.
Hoy, me ha tentado el mediterráneo
he sentido, como atizaba mi mente,
en mis poros se filtraba
su gualdo plácidamente...
Un proverbio, aleteaba hacia él.
¡Agur!; a los fríos costrosos...
¡Bienvenido el hilado del oro!,
que con su halo fumiga las heridas,
de las aves que surcan el espacio.
Hoy he sentido al Mediterráneo
sobre el vuelo de pájaros blancos,
que rastreando anidan
en los tilos, rocas altas y campanarios
donde imaginan, a sus pimpollos garbos.
Como el pintadillo... que atrevidamente
tamborilea con empaque,
y con su majestuoso arranque.
Su voltear me espolea, venturosamente,
y entre repiques brindamos
por el mediterráneo, gratuitamente.
Y ante un sangrado de amapolas
danzamos mullidamente.
Hoy, me ha tentado el mediterráneo,
he sentido como atizaba mi mente,
en mis poros se filtraba
su gualdo plácidamente...
All rights reserved