Miriam y Albert visitan el pueblo alpujarreño de Rechonchillas y quedan admirados al saber de la existencia de un ser extraordinario, Anselmo, un memorable diletante bonachón y bienintencionado, desaparecido no hacía mucho, que gozaba de acreditada nombradía, no sólo en el pueblo, sino en toda la comarca y alrededores, por sus solemnes sentencias. Aquí se relatan algunos de sus desempeños y resoluciones, tratados con todo respeto y salpicados de fino humor y sutil ironía, como el mismo Anselmo
All rights reserved