Lucía es un adolescente ciego que vive en un orfanato desde que tiene memoria. Cuando tenía cinco años recibió un regalo, un coche verde de juguete con las iniciales “I.V.” inscritas en el dorso, desde entonces, no se separa de él. Ese día descubrió que su madre seguía viva. En el verano de 2001, con motivo de su decimoquinto cumpleaños, Lucía decide cumplir la promesa que se hizo a si mismo hace tantos años: conocer a su madre. Consigue escapar del orfanato y llegar a la Terminal 2 del aeropuerto de Madrid. Sin embargo, la vida fuera del orfanato no es como se la esperaba. Se encuentra perdido y asustado, entre el caos y el ruido de un lugar totalmente nuevo para él.
Allí, se tropieza con Brando (32), un vagabundo que duerme en el aeropuerto y sobrevive realizando trapicheos y pequeñas engañifas a los turistas. Brando no quiere que nadie ocupe “su territorio” y decide zafarse del adolescente, pero ve cómo una mujer deposita unas monedas a los pies de Lucía, y advierte una oportunidad de negocio incorporando al joven a su show de trilero que, en ocasiones, lleva a cabo en el centro de Madrid. Lucía no se fía de Brando, no obstante, tras varios percances, ocasionados por su ceguera, decide aceptar su trato. A cambio le pide ayuda para encontrar a su madre.
Lucía conoce a El Agüita (25), el mejor amigo de Brando, un yonqui alto y desgarbado, y a su hermana Alicia (18). Todos deambulan por las calles de Madrid intentando ganar algún dinero trileando, haciendo trueques en El Rastro o vendiendo muebles y objetos que extraen de los vertederos.
Brando consigue información sobre los padres de Lucía. Su madre, Inés Varela, vive felizmente junto a sus dos hijas y su actual marido en un barrio de clase alta de las afueras de Madrid. Y su padre, al que todos conocen por “Lolo”, trabaja como camarero en un bar de una zona obrera del sur de la ciudad. Brando miente a Lucía sobre que ha descubierto que su madre murió, creyendo que así lo protegería.
Ese mismo día, Brando lleva a Lucía a su casa familiar, la cuál ha sido embargada por lo que se tienen que colar para entrar. Cuando están allí, una vecina escucha ruidos y llama a la policía, que se presenta rápidamente. Lucía y Brando salen corriendo y consiguen escapar. Con la ayuda de Alicia y El Agüita se refugian en las ruinas de un antiguo manicomio de la Sierra de Madrid, donde se reúne un gran número de yonquis. Se trata de un sitio bien conocido para El Agüita. Por unos días todo parece ir bien entre ellos, hasta que Alicia discute con su hermano por no solucionar su adicción a las drogas y decide irse a la ciudad sin ellos. El resto decide volver también al barrio, y al llegar, El Agüita se va por su lado. El grupo parece separarse. Lucía y Brandon vuelven a vagar por las calles, cuando se quedan petrificados frente a una tienda de electrodomésticos observando unas imágenes emitidas en directo donde se ve a un avión de pasajeros estrellarse contra Las Torres Gemelas de Nueva York. Los dos enmudecen, aunque Lucía, solo con lo que está escuchando, no es capaz de entender la envergadura de lo que sucede. Brando le explica que su viaje a New York ya no será posible.
Algunas semanas después, la madre de Brando fallece lo que hace reflexionar a Brando que se arrepiente de haber mentido a Lucía sobre el estado de Inés Varela y decide contarle la verdad. Lucía se enfurece y se separa de él. Gracias a la información que le facilita Brando visita a su padre y habla con él, descubriendo que también es ciego y que su ceguera es hereditaria (retinitis pigmentaria). Por otro lado, averigua que su padre fue abandonado por su madre porque no soportaba más la carga de cuidarle y que este había sido engañado sobre su propia existencia, ya que su madre le dijo que había sufrido un aborto cuando en realidad entregó a su bebé a un orfanato. Lucía escucha a su padre, casi sin aliento, pero no le saca de su engaño para no hacerle sufrir más y protegerlo de tan dura realidad. Posteriormente, Lucía continúa indagando y averigua que una de las hijas de Inés Varela se llama Lucía (12), lo que hace que Lucía rechace la idea de acercarse a su madre.
All rights reserved