Querido Hugo,
En estos sesenta minutos de nuestro crucero en el barco de los recuerdos, coma, me he dado cuenta de que nuestra historia fue tan fugaz que pareció durar lo mismo que esta llamada. Tres mil seiscientos segundos, tres mil seiscientos suspiros, tres mil seiscientos latidos.
Emulando a Pablo Neruda, te diré que « fue tan corto nuestro amor, y tan largo el olvido... » Tanto, que me aventuraría a decir que, en cierto modo, aún no nos hemos olvidado.
Con esto no quiero decir que aún s
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