1701090325347
VIDA
01/09/2017
Javier Puchades Sanmartin
Al nacer, tras tanto tiempo esperando y después de crecer lo suficiente, en mi caso demasiado según los médicos de la época, pude ver la luz, y desde el primer momento me tocó luchar. Aún recuerdo las palabras de la enfermera a mi madre “señora vaya haciéndose a la idea de que este niño no durará mucho”, y menos mal que se equivocó, tal vez debido a que desde pequeño fui cabezón, tanto de tamaño como por mi testarudez. Y por esa cabezonería mía, logré salir adelante y pude amar, llorar, salta
Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0