Sinopsis
Los monstruos están muy enfadados con los papás y las mamás, y no les faltan motivos.
El Coco está en los huesos porque lleva años sin comerse a un niño.
Y a los vampiros se le caen los dientes de no poder usarlos.
Y qué decir de los fantasmas, ahora dan más pena que miedo.
¿Qué pueden hacer, si los papás y las mamás no hacen otra cosa que avisar a sus hijos de que algún monstruo se los quiere comer?
Es hora de poner fin a este problema y ¡vaya si se van a hacer oír!
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