Prácticamente anochece en esta noche del caluroso julio. Solo en casa, me aburro. Decido ir a dar una vuelta por el barrio, simplemente a pasear. Usera, mi barrio, es multicolor, mutiétnico, y me entretiene algo tan simple como ver a la gente caminando por el barrio.
Un niño chino, pequeño, va junto con la que debe ser su hermana. Llama al portón de un taller en que los chinos deben trabajar sin pausa, y travieso, se escapa corriendo. La hermana ni se inmuta, ni le regaña, mientra el niño, ya a
All rights reserved