…Cuando sonríes, porque mis nubes se despejan, dejando paso a un sol radiante.
…Cuando me besas, porque el cielo se transporta a la tierra, y me traslada a la locura.
…Cuando me abrazas, porque los miedos se vuelven certezas y los sinsabores, alegrías.
…Cuando me miras, porque, con tus ojos sobre los míos, me siento capaz de todo.
…Y, aunque no me guste verte llorar, sé que tus lágrimas son signo de lucha, de fortaleza, de superación.
¡Ay, cuánto me gustas! ¡Ay! Porque mis días, contigo al
All rights reserved