Es la máxima excitación de los cielos el único y verdadero paraíso existente para los enamorados. Asimismo son los cantos vehementes del amor romántico, expresando sus sentimientos y pulsiones mediante una lírica envolvente, profunda y sensible, enraizada a la espontaneidad del mundo natural, lo único que puede intercalarse más allá de las enredaderas de nuestros cuerpos y hacernos estremecer como flores embelesadas en los placeres de las fibras sentimentales de algún otro ser; sentir... sentir profundo y a Flor de Piel como una prosa poética tiene la fuerza suficiente para invitarnos a transformar al amor en un verbo de carne e incitarnos a empapar a (v)b̶e(r)sos a aquel fulano o fulana, que nos late tan adentro, nos muerde el corazón y hasta nos emborracha la boca con su querer.
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