Una pequeña llama puede iniciar un enorme fuego, que se propaga y destroza todo lo que se encuentra a su paso. La vida, muchas veces, puede encontrarse en una tensa cuerda, que puede romperse y hacer estallar en añicos una existencia. Los más valientes salen adelante, pero puede que también sean los más cobardes y temerosos, queriendo imponer su poder sobre quien no les pertenece. Pueden armar argumentos contra una persona y socavar su honor y su integridad, pero nunca podrán quemar al hielo, mientras el invierno reine.
El dolor, la rabia y la locura, han dado paso a la oscuridad, la angustia y la duda. No te pierdas la segunda parte de ‘Camino de venganza’
No les creas, si te dicen que fui yo…
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