Richard subió a la colina que distanciaba su campamento con el resto del reino, dejó que el frío aire de la noche le despeinase el rubio cabello, deseo que el viento se llevase sus pensamientos también.
-No puede ser, esto no puede ser verdad-Richard se repetía lo mismo en la cabeza, y ni siquiera estaba segura de el por que.
No sabia mucho de la familia real de Ruan, pero lo poco que sabia era suficiente. El amor del rey de Ruan por sus súbditos era conocido por muchos, pero el amor que le prof
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