Yo me estrene como abuelo hace tres años.
Fui testigo del nacimiento de mi primera nieta, una pequeña y hermosa bebita, nuevecita, ¡0 kilómetros! Para mí; convertirme de la noche a la mañana, a los 51 años de edad en Abuelo, resulto una experiencia totalmente nueva, sorprendente y maravillosa.
Ahora, a mis 54 años, por segunda ocasión, he sosteniendo en mis brazos a mi segundo nieto, un varoncito lleno de vida y salud que, desde su llegada a esta agitada vida, trajo consigo alegría y esper
All rights reserved