Duende, expresar quiero, mi admiración por tu entrega y trabajo que trasciende fronteras.
Una bendición eres! Sin saberlo tú; te has convertido responsable de cambios en mi vida.
En este día, agradecerte quiero, por aceptarme en esta tu casa, sinónimo de hermandad.
Nunca, jamás te olvidare! Eres duende, sin saber hacedor de mis sueños y fantasías.
Donde exista sabiduría y persista poesía por excelencia, sé que, siempre te encontraré.
En mis pensamientos y corazón; mi muy querido Duende por siempre estarás.
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