Canción: El De repente de Dios
(Verso 1)
Atados por la aflicción, en la cárcel del dolor,
Pablo y Silas en la noche, sin una explicación.
Cadenas en los pies, barrotes que no los detienen para romper el silencio
y adorar al gran Rey.
¡Y de repente un temblor!, la prisión sacudió
a la media noche, Cambio la situación,
Lo que era imposible, Él lo hizo real,
En un solo instante, su gloria sin igual.
(Coro)
De repente, de repente, bajó el poder del cielo,
la tierra se estremeció, y se acabó el tormento.
De repente, de repente, las puertas se abrieron,
cadenas se cayeron, las almas se rindieron.
Es el de repente de Dios, que trae libertad,
un mover inesperado, cuando te dispones a adorar.
(Verso 2)
Ciento veinte corazones, en un mismo lugar,
esperando la promesa, que un día iba a llegar.,
con el sonido de un viento que empezó a soplar.
De repente vino fuego, que empezó a arropar
Lenguas de fuego ardientes y un don celestial,
el Espíritu Santo en un mover especial.
Desde ese día en adelante el mundo,
no volvió a ser igual.
(Coro)
De repente, de repente, bajó el poder del cielo,
la tierra se estremeció, y se acabó el tormento.
De repente, de repente, las puertas se abrieron,
cadenas se cayeron, las almas se rindieron.
Es el de repente de Dios, que trae libertad,
un mover inesperado, cuando te dispones a adorar.
(Puente)
De repente se abre la puerta al perdón.
De repente la luz vence la maldición.
De repente se siente liberación.
El de repente llegó, fluye su bendición.
De repente llegó tu sanación.
De repente recibes transformación,
De repente y sin explicación
Recibes en ti, los hechos de Dios.
Oh ho,
(Interludio musical)
Oh ho,
(Coro)
De repente, de repente, bajó el poder del cielo,
la tierra se estremeció, y se acabó el tormento.
De repente, de repente, las puertas se abrieron,
cadenas se cayeron, las almas se rindieron.
(Final)
¡Es el de repente de Dios!
Hechos de salvación.
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