Hasta no hace mucho, y antes de que se instalaran los actuales sistemas de seguridad para controlar el acceso a los trenes de viajeros y equipajes, era frecuente ver a la gente deambular por los andenes de las estaciones por motivos diversos. Unos, los curiosos, para ver el paso de los trenes y el trajín de los viajeros bajando y subiendo de ellos. Otros, aguardando la llegada de familiares o amigos. Otros más, los precavidos, para estar con suficiente antelación a la hora de la partida de su t
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