Cuando la playa se vacía
y el sol empieza a caer,
los colores se transforman,
pintando calma en mi piel.
Mi moto me lleva por Marbella,
el mar canta a mi costado,
mi corazón renacido marca el ritmo,
y el crepúsculo guía mi paso soñado.
Las olas golpean suaves,
su compás me hace sentir mas vivo.
Hay paz en cada sombra,
silencios que saben a vida,
miro el horizonte y susurro:
el paraíso late en mí.
Oh… el paraíso está aquí.
Aqui.
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