"En nuestro interior hay algo que no tiene nombre, pero eso es lo que somos". José Saramago.
La vida estuvo ajena mucho tiempo. Ayer regresó con apenas tres instantes, rezagada, se durmió en el portal. Así dormida, era hermosa, sus manos llenas de lunas plateadas guardaban pañuelos, en su pelo titilaban utopías. Despertó con una flor nueva en la boca y abrió los ojos, miró esta sombra que me viste, me preguntó, soñolienta, derritiendo sus imanes en mis ojeras, si era yo la casa que buscaba .
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