La Sirenita de Copenhague A veces hasta una pequeña sirenita se puede volver eterna, sólo tiene que haber hecho algo importante para ello. Algo tan importante como amar de verdad.
Érase una vez una niña que dejó de ser, y sin saber cómo ni cuándo, se convirtió en mitad humana y mitad pez.
Y así, la pequeña sirenita empezó a surcar los mares, buscando y buscando en todos lados, el amor que tantos años le habían dado y que sin querer, creyó perder.
Y así, navegando y navegando se encontró a lo
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