Ángel, un científico meticuloso, vive atrapado en la rutina hasta que su esposa, Beatriz, lo abandona tras treinta años de vida compartida. Ese mismo día, su reloj de arena —símbolo de su mundo cronometrado— se detiene. El tiempo parece congelado mientras Ángel se sumerge aún más en su trabajo, aislado de toda emoción. Cuando finalmente recibe un reconocimiento internacional, contempla por un instante la posibilidad de recuperar lo perdido... pero elige no hacerlo. Y es entonces, justo cuando renuncia a actuar, que el reloj vuelve a funcionar. Un cuento sobre el tiempo, la desconexión emocional y las decisiones que definen —o condenan— nuestras vidas.
All rights reserved