En el café
En el café, sola (en tu mesa) (y serena) esa mañana yo te encontré
y me gustó tu elegancia para tomar café
y me acerqué sin más por qué
Te pregunté, puedo sentarme y acompañarla a tomar café
y entonces tú sonreíste allí por primera vez
Así te hallé en el café
Y conversando fuimos haciendo de esa mañana nuestra mañana
sin conocernos, sin preocuparnos, como si nada
y compartiendo nuestras locuras, nuestras miradas
Nos comprendimos y nos reímos de todo el mundo a carcajadas
tú de tus libros y yo de mi música rara
enamorados absurdamente en una mañana
Y caminando, recorrimos el bulevar lleno de gente
y sin pensarlo nos encontramos súbitamente
hablando solos dentro de un cuarto plácidamente
Esa mañana entre tus brazos de develaron mil mentiras
en tus caricias yo comencé a entender la vida
Rompimos juntos todas las reglas esa mañana
En el café volvemos ambos a reencontrarnos de vez en vez
bohemios y solitarios, sin nada más qué hacer
de vez en vez, en el café
All rights reserved