Beatriz Martín Vidal
Recuérdame niño cómo se miraba, en que ángulo exacto había de colocarse la cabeza, hasta dónde era preciso cerrar la mirada y el tamaño de la elipse perfecta que los parpados han de dibujar para que los ojos queden abiertos ese espacio justo que permite ver. Recuérdame niño, cómo de tiesas tenían que estar las orejas Cuánto tiempo exactamente, había que aguantar la respiración. cuánto de estatua tenía que parecer uno Recuérdame niño como se miraba…
Teresa Delgado © 2014
All rights reserved