La otra noche se acercó hasta mi ventana una estrella y, cuando estuvo segura de que nadie nos escuchaba, me contó un secreto.
Los secretos, ya se sabe, casi siempre se cuentan con la secreta intención de que sean de nuevo contados, una y otra vez. Así que, ahora que no me oye la estrella, os voy a contar su secreto...
"Érase una vez un pequeño gran soñador llamado Hugo.
Hugo, además de ser aficionado a los trenes de juguete y un famoso coleccionista de caracoles, había ideado un método
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