Tras unos instantes de incómodo silencio, el escritor de epitafios tomó la palabra.
- Así que, llegados a este punto, ¿alguna idea?
- Pues, en realidad, me encantaría que me recordaran como una buena persona. Nada más.
- No me parece demasiado comercial, la verdad... Normalmente la gente que contrata mis servicios intenta siempre exagerar los méritos e incluso, a veces, mentir descaradamente.
- A mí nunca me interesaron los méritos. Ni las mentiras. Me basta con un sencillo "Fue una buena p
All rights reserved