Bienvenidos al séptimo capítulo de la era B-Free …
Pensé que era un sueño. Hasta que desperté y me di cuenta de que no lo era.
Ya lo había visto muchos años atrás, pero esta vez era diferente.
De repente recordé, que los japoneses sellan en oro las brechas; para potenciar su capacidad de resiliencia. Para recordar, que los golpes les han hecho más fuertes.
Y así fue como millones de personas, salieron a las calles unidas con un mismo propósito:
Olvidarnos de nuestras diferencias, dejar en el banquillo los problemas.
Y disfrutar.
Juntos.
Como si no hubiera mañana.
Esa era la verdadera potencia del mundo. La Alegría.
La capacidad de hacer de cada día algo especial.
Futuros gigantes y grandes salieron a las calles defendiendo una unión, la misma que llevamos tatuada en el alma des de hace siglos.
Por eso en la noche de fin de año, todo cambia.
Gritamos.
Saltamos.
Y todo va a cámara lenta.
Porque tal vez ese instante de nuestra vida, pueda cambiarlo todo… Para siempre.
Una sonrisa. Una beso. Una palabra. Una mirada.
Una nueva y única oportunidad de hacerle el jaque mate al destino. Ponerle las cartas sobre la mesa y en un baile de ases recordarle que estamos aquí para ser eternos.
Así que no me prometas nada. Solo vivamos ahora que todavía estamos a tiempo. Hagamos este vals llamado vida. Valoremos lo que tenemos, antes de que sea lo que tuvimos. Y sobretodo, hazme reír, y dejémonos de cuentos.
Que por eso ya no creo en las leyendas.
Creo en ti. En mí.
Y creo que a media noche, cuando de nuevo suenen las doce, entraremos con los mismos nervios que el primer día. Y ahí. Justo ahí, bajo millones de recuerdos volveremos a ser nosotros.
Feliz Año... Feliz 2016
Disfruta…
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