BRISAS DE MI TIERRA.
Transparentes he inquietas tardes,
donde la muchachada se distrae.
Haciendo en sus juegos alardes,
mientras el cuerpo decae.
Son las brisas de mi tierra que entonan,
entre las ramas que se mesen.
Los bellos cantos que se asoman,
con los pajarillos que aparecen.
Brisa que me trae el bullicio de mi pueblo.
Acoplandose hasta río abajo.
Mientras un gallo canta y cuidando a su polluelo,
se acomoda en su rama cabizbajo.
Brisas de mi tierra,
dulce niñez que mis recuerdos despiertas.
Para darle vida y aliento a mí vejez,
te siento en mis ventanas entre abiertas.
Brisas de mi tierra,
olor a lluvia fresca,
conquistando aquél amanecer.
Y la esperanza de ver,
que mi desendencia crezca,
antes que la brisa de mí atardecer.
® Ella es Poesía Eterna.
© Efraín Galdámez Nieto.
El Salvador.
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