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YUG
11/26/2018
PRIMER ACTO
1. Empieza el toque por tarantos (al aire) y, se va encendiendo lentamente un foco de luz dirigido al artista que, comienza por ordenar brevemente unos folios y, luego se lleva los brazos al pecho y la cara. A continuación, coge un bolígrafo del lapicero y narra la 1ª carta a su amigo. Termina de narrar por el momento. Deja el bolígrafo y se levanta del escritorio.
2. A medida que se levanta, se apaga su foco de luz y se encienden todas las luces. Ya en el escenario, pasea (como reflexionando) de un lado a otro; coge un libro de la mesa y, lo lee; hace algunas asanas, las termina y, hace la salida del taranto, dirigiéndose al caballete, donde pinta. Al acabar de pintar, va hacia la mesa, se sienta en una esquina, coge la foto de su amada y la mira con satisfacción. Deja la foto y, comienza a cantar el primer cuerpo del taranto (que sale bailando la amada en el inicio del primer tercio) dirigiéndose al perchero. De él, coge una prenda y el sombrero (se los pone) y, el bastón. Tranquilamente se va cantando hacia las escaleras del escenario, para bajarlas en dirección al patio de butacas (la calle), a encontrarse con su amada.
Ya en el patio de butacas, el artista saluda cariñosamente a su amada, la coge por la cintura y empieza a cantarle el 2º cuerpo del taranto. Ambos interactúan con el público -dan la mano, saludan sonrientes...-, (las luces se dirigen ahora hacia el artista y la amada -dos focos- y las del escenario se quedan a la mitad). A la mitad del cante, el artista y la amada se dirigen lentamente hacia las escaleras. La primera que las sube es ella y, detrás le sigue él. Una vez en el escenario, ella hace unos giros en el centro del escenario y, lo abandonan.
El escenario se queda vacío por unos instantes y, el músico continúa tocando los tarantos.
3. Transcurridos unos segundos detrás del escenario, el artista vuelve a él -su estudio-(2), se dirige al perchero, deja la ropa, el sombrero y el bastón. Seguidamente va hacia el escritorio, se sienta otra vez (un foco de luz lo ilumina y el resto de las luces se apagan) y, tras hojear un momento el folio de la carta de su amigo, continúa narrando. Para de narrar por unos instantes y, vuelve a coger la foto de su amada para recrearse en ella, para imaginarla. La observa y se la imagina una y otra vez. Hay un momento en que pone la foto en su pecho y suspira. Así está unos segundos, es decir, viéndola dentro de él, imaginándosela. Finalmente, deja la foto en la mesa y sigue con la carta, pero escribiendo sin narrar y, sonando cada vez más bajo el toque de taranto hasta que finaliza y, el artista deja también de escribir y se pone a pensar.
4. Unos segundos para el cambio de la cejilla, e inmediatamente el músico inicia el toque por seguiriyas (al 4 por medio, con pulgar y arpegios, sin rasgueaos ni falsetas, en volumen bajo).
El Foco de luz sigue iluminando al artista que, sigue en su escritorio con sus pensamientos (se lleva las manos a la cara, pone los brazos cruzados en el pecho…), coge de nuevo el bolígrafo y continúa narrando la carta del amigo. Termina de narrar y sigue, brevemente, escribiendo sin narrar. Finalmente, termina la carta, la dobla, la mete en un sobre, se levanta y la echa en el buzón. En ese instante, termina el toque por seguiriya.
5. El artista se gira en el buzón y, el músico empieza la percusión por seguiriyas con las manos sobre la guitarra (al principio en volumen bajo y, poco a poco subiéndolo). Tras unos compases, hace el acorde de mi y, el artista canta la toná junto al buzón (ahora se encienden todas las luces), después de hacer algunas respiraciones. La copla que hace es un homenaje a la meditación.
6. Termina el cante y, finaliza la percusión (de volumen bajo hasta el silencio). Inmediatamente, el músico empalma otra vez con el toque por seguiriyas (ahora en volumen bajo -rasgueaos y luego falsetas-), y el artista se dirige al centro del escenario (donde respira varias veces). Tras unos cuantos compases, hace algunas asanas y, luego la postura del corazón. Todas las luces se apagan y un foco de luz se dirige hacia él. Una serie de compases más y lleva los brazos hacia abajo: aquí finaliza el toque por seguiriyas.
7. En silencio, el artista hace el loto y una meditación. En el centro del escenario, con el foco de luz hacia él, primeramente hace el loto y, seguidamente “invita al público” a una meditación, que narra (la narración la hace como si no estuviera dirigiéndose al público, como si estuviera diciéndose el texto a sí mismo). Termina la meditación, y sigue en silencio unos instantes.
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