La tierra espera paciente el suave soplo de amor de flores que vestirán al campo con su grandioso color.
Se acerca la margarita cantando...un si…un no, mientras la alegre rosa enamora se pierde, corriendo tras el amor.
Las esbeltas azucenas se miran con gran pudor al ver, al vivaracho clavel deslizarse suavemente para besar a la orquídea que no lo quiere ni ver.
Un rhododendros los mira preso de celos, de él. Mientras tranquilo el jazmín va anegando la brisa de aromas, que embriagan de pl
All rights reserved