Dmitri Grapelli
El azar o la casualidad vienen por mí.
No te escondas, no sirve que respondas
-No estoy aquí, debe usted confundirse, hay quien quiere suplantarme.
Cuando crees que algo va mal
siempre puede ir peor
pues él no parará hasta verte en el fondo.
Hace que cojas por esa calle
en que alguien te acecha con su cruel punzón.
Cuando te abrace asúmelo pronto
con tu mejor risa de resignación.
No hay esperanza, no hay otra suerte.
Tarde o temprano Dmitri vendrá
a cobrar la deuda que has de pagar
sin subterfugios, sin excepciones.
Macabra fiesta celebraré hoy,
baila al compás de la fatalidad.
Me pides agua, toma desierto.
Sé que en silencio le imploras a él, mi otra mitad, tu ángel guardián.
Descansa en paz, descansa en paz. Lo haré volver.
Llamando a quien descansa en paz. Ayúdame.
All rights reserved