HOY TE DECLARO MI AMOR
En la soledad de esta noche gris y un poco lluviosa, mis pensamientos te buscan incansables, pues tengo necesidad de tu presencia y de sentirme protegida entre los robledales de tus brazos. Sin buscarte, te encontré, y sin tenerte, a mi lado estás, prendido en el centro de este universo, que es mi corazón, nuestra morada en unidad. Quisiera decirte muchas cosas que guardo en mis aposentos internos. Ese lecho de estrellas donde se unen nuestros cuerpos.
Te amo, es inevitable no amarte. Esta humilde flor de profundos y sinceros sentimientos, abrió los pétalos de su Alma para cobijarte en su centro, y desde entonces vives en el jardín de mi Edén universal. Una mujer romántica y soñadora empedernida soy, lo confieso. Hoy te declaro mi amor, ese amor que en secreto te profeso, ese amor que llevo guardado en mi corazón, y que mis labios han silenciado durante demasiado tiempo. Siendo como eres, el mayor tesoro que he encontrado en las montañas de la vida, y que conservo con fervor.
Sí amado mío, hoy te declaro mi amor, esa joya natural de valor incalculable, que nace en el volcán de los sentimientos que me habitan, que tú me inspiras, transformándose en un transparente diamante de amor verdadero, es lo que yo te ofrezco como dote, en nuestro compromiso eterno.
Vives prendido a mi pecho desde el primer momento que se cruzaron nuestros caminos. Y aunque despierto cada mañana vestida por esa soledad y el vacío de no tenerte a mi lado, tu esencia me acompaña en cada despertar.
Te quiero por como eres, así te acepto y me entrego sin reservas a este amor, un amor de dos, en el que fluyen los sentimientos de tu corazón al mío y del mío al tuyo, recorriendo las invisibles fronteras de nuestro ser. Mi corazón te pertenece, tú y solo tú eres el dueño de mi sentir. Mi cuerpo se desvive por ser acariciado entre sábanas de sentimientos, recostada sobre tu pecho en nuestros apasionados encuentros en la realidad. Mis ojos necesitan contemplarse en tu calmado mar que es espejo del Alma.
Y mis labios invadidos por la fiebre de tu amor, reclaman el agua de la vida del manantial de tus besos, para calmar estas ansias locas que me devoran día a día, por la carencia del alimento de tus labios. Enamorada como una adolescente, hoy amor mío, te confieso mi amor. Un amor puro, sincero y verdadero, que nace de las profundidades de mi ser, de mi hacia ti. Te quiero corazón mío.
En espera de tu respuesta, te envío un ardiente
y apasionado beso con esta Alma enamorada,
que es tu otra mitad.
Firmado con amor: La Luz de tu Alma
Escrito por Pili G. Ruiz el día 21 de Noviembre del 2011
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