En sus orígenes el Barrio del Toscal constituía una extensa zona despoblada y de uso agrícola que cubría el oeste y norte del antiguo caso histórico de Santa Cruz. La prensa de finales del S.XIX revela la importancia que tiene el barrio por su expansión urbana y por la actividad portuaria. Las sociedades urbanísticas a principios del siglo XX impulsan un nuevo desarrollo de la ciudad. El tipo edificatorio característico ha sido el de viviendas humildes de una sola planta, de cierto desarrollo en profundidad, con patio lateral o posterior, predominio de cubiertas de azotea y esquema de fachada muy sencillo. Muchas de las construcciones son viviendas con algunas zonas comunes como baño y cocina, éstas conocidas como “Ciudadelas”. El barrio mayoritariamente obrero crece debido a la inmigración, y debido a su desarrollo se forman las primeras asociaciones del barrio, teniendo una notable repercusión social. Fiestas de arte, verbenas, representaciones teatrales, así como bailes fueron muy frecuentes en la década de los años 30. Lugares como el Parque Recreativo, la Masa Coral Tinerfeña, La Sociedad Luz y Vida o El Circulo de La Amistad fueron sedes culturales en las que se desarrollaron estas actividades. También las proyecciones cinematográficas tuvieron una época dorada desde principios de siglo pasado en el famoso Parque Recreativo, ya desaparecido, así como en las diversas salas que fueron proliferando en las principales calles del Toscal hasta mediados de los noventa, conformando un anecdotario popular en cuanto a los hábitos de consumo de muchos chicharreros, dando lugar al apelativo del “Barrio de los Cines”. En cuanto al deporte, en 1922 nace uno de los equipos míticos de Santa Cruz, el legendario equipo futbolero El Iberia del Toscal, creando afición en la cantera.
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